Claude Oscar Monet nació en París, en noviembre de 1840. Cinco años más tarde, se mudó con su padre a la ciudad portuaria de Le Havre. Ya a los 15 años, mostraba su talento dibujando caricaturas de profesores y colegas. En 1862, dio un paso importante en su carrera, pasando a estudiar en el estudio de Charles Gleyre, en París. En julio de 1860 Monet se casó con Camille. Cansados de ser rechazados por las galerías, los pintores impresionistas deciden fundar una sociedad en 1873. De ella, formaron parte Monet, Pissarro, Cézanne, Renoir, Sisley y Degas. Las dificultades financieras obligaron a Monet a abandonar Argenteuil en 1875. Tres años más tarde, ya con dos hijos, opta por mudarse a una casa en Vétheuil con la familia de su amigo Ernest Hoschedé. En 1879, Camille murió. Como contrapartida, en el inicio de la década de 1880, el interés por los impresionistas comenzó a crecer, y gracias a exposiciones exitosas, fue posible la compra de la propiedad de Giberny, a 65 kilómetros de París. Fue en Giverny donde vivió una nueva e intensa etapa de producción, al lado de su nueva esposa, Alice Hoschedé. Allí el pintor se dedicó a sus famosas series, grupos de pinturas que retrataban el mismo tema bajo diferentes condiciones de luz. En 1908, perdió a su segunda esposa, y tres años más tarde sufriría con la muerte de su hijo Jean. Sus problemas de vista desaparecieron en 1923, cuando se sometió a dos operaciones. Tenía 83 años y tres años después murió en Giverny. Ya era para ese entonces un maestro reconocido. Monet fue por encima de todo el pintor de la luz.




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