Eugène Henri-Paul Gauguin nació en 1848, en París, Francia, y murió en 1903 cuando se dirigía hacia Lima (Perú). Su madre era peruana, Aline María Chazal. Gauguin, después de cumplir el servicio Militar en la Marina, volvió a París en 1871, y comenzó a trabajar como corredor de bolsa. En 1873, se casó con Mette Sophie Gad, joven danesa de 24 años. En 1876, consigue inscribir algunos de sus trabajos en el Salón Oficial de París y dos años más tarde conoce a Camille Pisarro, quien lo anima a dejar de ser apenas un pintor de fin de semana. Con 35 años, pasó a dedicarse exclusivamente a la pintura. Allí comenzó una serie de mudanzas. Se trasladó a Pont-Aven donde conoció al pintor Émile Bernard, volvió después a París, y a continuación se fue a Panamá y a Martinica. Volvió a París, y en 1888 formó el famoso grupo de pintores de Pont-Avent. En poco tiempo, a invitación de Vincent Van Gogh, se fue hacia Arles. En ésta época, Gauguin había alcanzado un lenguaje inconfundible y decidido, por lo que decidió seguir rumbo a las playas de la Pouldou. En 1891, embarcó hacia Tahití, a Papeete, y después a una pequeña aldea maorí. Pero, nuevamente, se quedó sin dinero ni salud, tenía un problema en los ojos, sífilis y bebía demasiado. Necesitó volver a París, donde una buena noticia lo esperaba: la herencia de su tío. En 1895, dejó Francia definitivamente e hizo de Tahití su patria. Pobre, y enfermo, recibió la noticia de la muerte de su hija, lo que agravó su estado. Hizo su último traslado hacia las Islas Marquesas. En 1899, dejó de pintar. En Marzo de 1903, fue condenado, el día 8 de Mayo, antes de comenzar a cumplir su sentencia, murió a los 55 años.




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